jueves, 4 de junio de 2009

Están siempre en el lugar equivocado

Los patéticos son malos actores, no dominan los códigos sociales, no saben cuando reír o llorar, hablan cuando tienen que callar, y callan cuando se espera de ellos alguna palabra. Siempre están en el lugar equivocado y con el disfraz menos idóneo para la situación en la que están. Aparecen como jirafas cuando conviene ser elefante. Llegan tarde o demasiado pronto. Nunca están dónde deberían. Pero tampoco saben de su lugar, ni cuál es ni cómo es ni mucho menos dónde está.

Lenguaje Patético (I)

Los patéticos juegan con el lenguaje, más en la fantasía que en las situaciones reales; de estas desean escapar. No olvidemos su disfuncionalidad social. Interactúan, no les queda otro remedio, pero siempre parecen recién llegados cuando todos están ya en la escena y saben más que el propio implicado qué es lo que sucedió.

De gran imaginación, los patéticos son los amos del lenguaje, son capaces de crear laberintos verbales y se pierden en ellos, quedando fuera de la escena social. Ha sucedido a más de un patético el diagnóstico de coma, cuando en realidad se hallaba en medio de los vericuetos de su propio laberinto, luego hablan y se genera la sorpresa. Piensa en frases completas, poéticas, bellas, pero sólo es capaz de decir monosílabos.

miércoles, 3 de junio de 2009

Buenos días Mundo

Los disfuncionales sociales están a la orden del día. No es de extrañar que el lenguaje diera tal giro. No había pensamiento y habla, sino que eran uno y lo mismo. La sociedad cambió el rumbo, nadie era ya inmune a la palabra, unas frases desgarradoras que se disponían a tirar cualquier caparazón.